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Este post tiene dos partes:

1º Claves para mejorar el almacenaje de tu cocina: cómo identificar las zonas de uso, cómo clasificar las distintas zonas de almacenaje, cómo sacar más espacio de almacenaje dentro de un armario, cómo tener la encimera más despejada…

2º Pautas para distribuir en tu cocina todo lo que tienes, para que te quepa sin problemas y te quede ordenado y cómodo.

Tanto si piensas reformar tu cocina como si no vas a tocar nada pero quieres tenerla cómoda, con estos consejos podrás optimizarla sin grandes cambios.

En la cocina solemos tener armarios de muy distintos tipos y capacidades y a veces no les sacamos todo el partido que podríamos, pero hay que tener en cuenta varios factores clave antes de ponernos a guardar cosas.

Es muy difícil (por no decir imposible) hacer una distribución estándar porque depende 100% de las necesidades de cada cliente y del tamaño y distribución de su cocina, pero se puede intentar hacer unas pautas genéricas que pueden servir a la mayoría.

Vamos a ver las primeras claves:

  • Lo ideal es hacer un vaciado de la cocina y empezar a guardar desde cero, preguntándote con cada utensilio si de verdad lo quieres y qué uso le vas a dar. Si vas al tun-tún o sólo lo haces con algunas cosas escogidas, estarás pasando por alto el análisis más poderoso de todos, el que te permitirá tener tu cocina lo más ajustada posible a tus necesidades. Tu “verdadera” cocina. 
  • Piensa en el uso que le das a la cocina, qué zonas son las de más uso, cuáles son de paso y no deben obstruirse, cuáles son más recónditas… En diseño hay una zona que se llama “triángulo de trabajo”, que está delimitado por los puntos de cocción, fregadero y almacenamiento. Lo ideal es que entre estos 3 puntos no haya obstáculos, pero hay veces que la distribución de la cocina no lo permite así. Mira tu cocina e intenta dejar libre el paso entre estos 3 puntos.
  • Piensa y localiza las zonas donde debas tener más a mano ciertos utensilios, por ejemplo: las paletas de cocinar deberían estar cerca de los fuegos, bien en un cajón, bien sobre la encimara en un tarro, bien colgadas de la pared, pero que no te obliguen a desplazarte para cogerlas mientras estás cocinando. Lo mismo con la zona de fregadero, limpieza, etc…
  • Ubica los pequeños electrodomésticos en el lugar donde van a ser usados si son de uso frecuente, si no, mejor guardados (siempre que sea cómodo sacarlos y guardarlos). Una encimara despejada da más sensación de orden y limpieza que una llena de cacharros. Si no tienes sitio para guardarlos, colócalos donde menos te molesten a la hora de cocinar.
  • Aprovecha al máximo los espacios. Si tienes un espacio grande pero lo que guardas son piezas pequeñas, puedes estar desperdiciando espacio. Para evitarlo puedes colocar un estante adicional o un soporte extra. Por ejemplo: para las bandejas o para las fuentes de servir y cocinar yo me he puesto más baldas en el armario, de forma que en vez de tener las fuentes una encima o dentro de otra en un armario con una balda en medio (2 huecos) que es como viene de fábrica, ahora tengo 4 baldas (5 huecos) y las fuentes van de una en una (sin ninguna dentro de otra, aunque me caben dos por balda, una al lado de la otra). Y en el armario de los vasos he puesto un estante supletorio de Ikea y así me caben las tazas de desayuno y los vasos en el mismo armarito.
añade baldas para hacer más cómodo el almacenaje
añade repisas auxiliares para almacenaje extra

Una vez hecho este “mapa” de la cocina, ya puedes empezar a guardar las cosas, también siguiendo unas pautas clave:

  • Comienza guardando los objetos más voluminosos en los espacios más amplios. Es de perogrullo, pero más de una vez pasa que nos encontramos con algo que no nos cabe sonde queríamos guardarlo y tenemos que cambiar algunas cosas de sitio para tenerlo todo guardado. Por ejemplo: una olla especial, un tallim, un jamonero, un exprimidor especial, un robot de cocina…
  • Continúa por lo de uso diario, da igual el tamaño: paletas y cucharones, cubertería y vajilla de diario, tazas desayuno, sartenes y ollas, quizá los tuppers… Todo lo que uses prácticamente a diario, otórgales el sitio más privilegiado de tu cocina, aquél que sea más cómodo para ti de abrir y cerrar, de sacar y guardar, de tener a mano…
  • A continuación distribuye lo de uso regular, aquello que usas a menudo pero no a diario: bandejas, fuentes, tuppers, plancha de cocina, etc… Busca un lugar que sea cómodo de utilizar pero que no entorpezca lo de uso diario ni las zonas clave de la cocina.
  • Y por último, lo de uso más ocasional. Vajilla o partes de la vajilla que son especiales, copas, ciertos cuencos, cosas de repostería… No puedo hacer una lista extensa porque cada uno tiene sus costumbres, algunos tienen un robot de cocina de uso casi diario, otros lo usan una o dos veces al mes, hay quien hace repostería todas las semanas y quienes dos veces al año… Así que cada uno que escoja aquí lo que más se adecúe a ellos.

Cuando hayas hecho toda la distribución, lo ideal sería que te haya cabido todo. Pero si no es el caso, habría que ir mirando pieza por pieza. Normalmente, una sabe qué piezas tiene en la cocina, sobre todo cuáles son las más grandes y cuáles son las de más uso, y con estas no suele haber problemas. Pero a veces salen objetos que no les habíamos prestado atención, o cosas que no necesitamos mucho, y son estas las que debemos valorar si las seguimos guardando o no. Por eso, al hacer la reubicación de esta forma, suelen ser estas cosas (las de poco uso) las que se quedan fuera, y es más fácil tomar la decisión.

Para hacer esta distribución, lo ideal es empezar desde cero, es decir, vaciar toda la cocina y volver a guardarlo todo pieza por pieza. Sé que te llevarás las manos a la cabeza cuando lo leas, pero créeme, es lo más eficaz si quieres tener la cocina optimizada al máximo.

Si estás bien como estás, ¡perfecto! No tienes que modificar nada.

Pero si tienes la sensación de que tu cocina no es cómoda, de que falta o sobra algo pero no sabes el qué, de que haría falta alguna reforma, de que te gustaría cambiar tu cocina… Entonces sí que te aconsejo hacer este cambio de distribución. Porque puede que al final la distribución sea muy parecida, o no, pero habrás hecho algunos cambios decisivos, aunque sean pequeños. Sobre todo cuando te deshaces de algunas cosas o cuando cambias de sitio tan solo dos pero son notables.

Porque cuando vayas guardando las cosas irás pensando dónde te es más cómodo guardarlo para utilizarlo, y es en este punto donde llega la pregunta del millón “¿Lo necesito realmente? ¿O lo tengo porque lo vengo guardando desde hace años y ya forma parte de mi cocina pero realmente lo he usado 2 veces en 10 años?” Ahí deberás decidir con franqueza qué hacer con eso. O a lo mejor te topas con un aparato que puedes renovar por otro más cómodo y menos voluminoso.

Pero no lo sabrás hasta que no hagas el análisis profundo, porque no vale con mirar dos cosas por encima y ya está, porque es cuando nos metemos de lleno en el proceso de cambio cuando nuestra mente se activa y se entrena para tomar este tipo de decisiones.

Cuando miramos por encima también pensamos por encima, y los resultados son superficiales. Si quieres resultados profundos tendrás que hacer una mirada profunda.

En coaching tenemos una premisa muy poderosa que reza

QUÉ + PARA QUÉ = CÓMO

Esto significa que para llegar al “Cómo” (cómo quiero que sea mi cocina, cómo voy a guardar esto…) tenemos que preguntarnos primero Qué es lo quiero, Qué es lo que necesito, Qué es lo que tengo, y luego preguntarnos Para qué lo quiero, Para qué lo necesito, Para qué lo tengo, Para qué lo voy a usar. En estas respuestas está el Cómo.

Por eso es tan poderoso un Proceso de Orden y Organización, porque es un análisis que llega a lo más profundo de tus necesidades y de tu realidad actual. En este caso sería sólo aplicado a la cocina. Y puedes hacerlo tú sola, en familia o con ayuda de un profesional, como prefieras.

Si te estresas sólo de pensar en vaciar tu cocina, si te gustaría hacerlo pero a la vez no quieres pasar por ese tedio, puedes llamarme (sin compromiso ninguno) y buscamos una forma de hacerlo que sea lo menos gravosa para ti. Escríbeme a info@ordenyorganizacion.com con el asunto COCINA y me pondré en contacto contigo para hacer de tu cocina un lugar cómodo y asequible. Tú decides hasta dónde quieres llegar, sin agobios, sin presión, ni compromiso de compra ni nada, empezamos sólo con información y tú vas decidiendo lo que quieres escoger.

¡Espero que te sirvan mis consejos!

Cuéntame, ¿cómo tienes tu cocina? ¿Está como te gustaría que estuviese? ¿Has hecho algún cambio recientemente?

¡Estoy deseando leerte!

Un abrazo,

Virginia

gracias por leerme