Ladrones de tiempo

¿Conoces a los ladrones de tu tiempo? ¿Sabes identificarlos? ¿Sabes cómo intervenir para que dejen de robarte?

Ay, si el día tuviera 30 horas…. Toda la mañana sin parar y no he conseguido nada… ¿Te suena?

Cuando dispones de toda una jornada de trabajo por delante (ya sea trabajo por cuenta ajena, por cuenta propia o tu tiempo de trabajo no remunerado en casa) y al llegar al final del día sientes que no has parado y sin embargo no has conseguido hacer nada, no has cumplido tus objetivos o no has sacado nada en claro, es que, querido amigo, has sido víctima de más de un ladrón de tiempo. Y no me estoy refiriendo a personas que te enganchan para contarte la vida y obra de San Cucufato sino a esos imprevistos que nos atacan y a los malos hábitos que sin darnos cuenta nos hacen gastar en ellos el tiempo que no les corresponde.

La buena noticia es que deshacerte de ellos es más fácil de lo que crees. El primer paso es identificarlos. Para ayudarte a ello vamos a separarlos en dos grupos:

– los que no dependen de ti directamente, es decir, los imprevistos

– y los que sí, como los malos hábitos.


No son iguales para todas las personas, cada uno tiene su circunstancia y unos les roban más que otros. Pero os pondré algunos ejemplos más universales.

Imprevistos
Averías
Accidentes
Colas
Recursos inservibles
Ruidos, distracciones
Ayudar a un compañero que lo requiere u otras personas que requieran tu atención.

Tener una mesa ordenada es importante para ti porque no sólo se trata de tener una mesa despejada, sino de que cada cosa esté en su sitio para hacer tu trabajo más efectivo.
Con una estética cuidada pero sin renunciar a la funcionalidad. Tu mesa va a tener todo aquello que necesites para trabajar, pero sin que te moleste la vista.
Una mesa que cuando te levantes, no tengas que emplear media hora para recogerla y dejarla despejada, y al día siguiente media hora para sacarlo todo y tenerlo a mano.

Los que dependen de ti directamente y los puedes controlar desde el principio
Llamadas de teléfono o mensajes de whatsapp
Correos, mails
Visitas
Cansancio
Dispersión
Conversaciones con compañeros
Recursos que funcionan mal (conexiones a internet lentas, programas que no cargan, ordenadores lentos…)

¿Reconoces algunos?   

¿Crees que puedes actuar sobre ellos? Pues sí, rotundamente sí. No todos los puedes evitar pero sí todos los puedes gestionar de forma eficiente.

Ahora que ya has conseguido identificarlos, el segundo paso a dar es actuar sobre ellos. Pero como no quiero abrumarte demasiado con el post de hoy, reservo la segunda parte (más densa) para la semana que viene. ¡Pero recuerda que tienes deberes! Ponte a prueba esta semana y cuéntame la que viene si has logrado identificar alguno de estos ladrones de tiempo. ¡Sólo tienes que estar atenta!

Déjame en los comentarios cuáles son tus ladrones de tiempo y si te sientes identificado/a con alguno de los que he puesto. ¡Estoy deseando leerte!